Juegos de mesa Party
¿Qué son los Party Games ?
La característica principal de los juegos tipo party o tipo fiesta, es que están diseñados para funcionar bien a un número de jugadores superior al de la mayoría de juegos.
Normalmente, al referirnos a ellos, estamos pensando en juegos ligeros, con pocas reglas, muy sencillas, una duración de partida moderada y, cuyo objetivo principal, suele ser generar situaciones divertidas y desternillantes, de esas en las que no puedes parar de reír.
En definitiva, los juegos tipo fiesta, están pensados para que todo el mundo pueda jugarlos, en la mayoría de ocasiones, incluso los niños y, para que todo el mundo, se eche unas buenas risas.
Por todo ello, son ideales para amenizar reuniones familiares o fiestas con amigos. Además, muchos de ellos, funcionan muy bien dentro del rango estándar de jugadores, por lo que también serán muy buena opción como juegos familiares.
Por otro lado, cuando ya estamos más metidos dentro del hobby, también utilizamos el término «party», para referirnos a juegos que, están pensados para jugadores más avanzados o expertos y que, además, nos permiten jugar a un número de jugadores más alto de lo normal.
En éste tipo de juegos, el entretenimiento y la diversión no se generan a través de las situaciones hilarantes, si no que provienen de una mezcla de cosas del tipo: pensar estrategias, la inmersión en la temática, tener que analizar la situación del tablero, tomar decisiones trascendentes, protagonizar jugadas épicas, etc. y, todo ello, en un marco plagado de reglas, seguramente complejas y, con unas partidas que pueden durar toda una tarde.
En conclusión, éstos otros mal llamados party, serán perfectos cuando nos juntemos un buen grupo de jugones expertos.
Mejores juegos de mesa Party
A continuación te mostraremos una lista, ordenada de menor a mayor complejidad, con los mejores juegos de mesa tipo party y, con una breve descripción de los mismos.
Mente Vacuna





Estamos ante un juego que ha recibido premios tanto en la categoría de familiar, en la de adultos y en la de party.
El juego es tremendamente sencillo, para poder jugar basta con saber leer y escribir.
Sobre las reglas, ganará el primer jugador que llegue a 8 puntos. Cada turno se hará una pregunta que todos tendremos que contestar secretamente en un papel. Quien, con su respuesta, se sume a la opinión mayoritaria del rebaño, ganará un punto. Quien tenga una respuesta totalmente distinta y única, recibirá la figura de la vaca rosa. Esa persona no podrá ganar la partida mientras nadie le arrebate dicha figura. A los demás, no les pasa nada, simplemente, no ganan puntos.
Hay que destacar que, en éste juego, todo el mundo, gane o pierda, lo disfruta porque, lo divertido, no es hacer puntos y ganar, lo divertido aparace al poner en común las respuestas de las preguntas.
En ese momento, siempre habrá alguien que, irremediablemente, acabará poniendo sobre la mesa divertidos y rocambolescos argumentos cogidos con pinzas para justificar que, su respuesta, era obviamente la correcta y que, por ello, debería haber sido la mayoritaria y no la de los demás. Lo cual, acabará derivando en unos debates tan divertidos como intrascendentes. Como por ejemplo el debate que se puede montar, cuando respondes que el mejor sabor de helado es el de chocolate porque, aunque no te gusta especialmente, crees que, de los sabores básicos, debería ser el más popular pero, la mayoría acaba respondiendo que el mejor es el de vainilla y, además, hay otro jugador al que, su dignidad, le ha hecho incapaz de responder nada de eso, porque en lo más profundo de su ser sabe que, el mejor helado es el de turrón y, no hay discusión posible al respecto.
En lo que concierne al número de jugadores, el juego funciona bien mientras se garantice que va a haber un mínimo de variedad en las respuestas, pero no demasiadas, porque si no, el caos que se genere, puede romper el ritmo de la partida. Por ello diríamos que, para ir bien, no deberíamos jugarlo a menos de 5 personas ni, a más de 15. Y, el rango ideal para jugarlo, sería 8-10.
En conclusión, estamos ante un juego que, debido a su originalidad, no tiene competencia en nuestra ludoteca. Tal como hemos visto, lo podremos usar en un contexto de juego familiar y, también como party, asegurando una alta rejugabilidad. Como buen party, es divertido y, relativamente rápido de jugar. Su caja pequeña, lo hace ideal para llevarlo de viaje o a cualquier lado. Por último, es muy barato, por lo que es ideal para regalar y, no hay excusa para no tenerlo.
Interferencias





Éste juego lleva años recogiendo premios como juego party y familiar y, no es precisamente por azar, veamos porque.
En primer lugar, como buen party, Interferencias tiene unas reglas muy sencillas. Es una mezcla de «el teléfono escacharrado» y, la típica mecánica de adivinar lo que ha dibujado otra persona pero, llevado a otro nivel.
En cada una de las tres rondas que dura la partida, cada jugador escribirá su palabra secreta en la primera página de su libreta borrable. Acto seguido, en la página siguiente, hará un dibujo para representarla, cosa para la cual, dispondrá de un tiempo limitado marcado por un reloj de arena. Después, cada jugador le pasa la libreta con el dibujo al jugador de su derecha. Éste, tendrá que interpretar el dibujo que ha recibido y, en la página siguiente, escribir la palabra que cree que representa el dibujo que le han pasado. Después, las libretas pasan al siguiente jugador, el cual tendrá que hacer un dibujo que represente la palabra que ha recibido. Y, éste ciclo de adivinar y dibujar, se repetirá hasta que cada libreta haya vuelto a su dueño original.
Durante éste proceso, las risas están garantizadas pero, el momento cumbre es especialmente, al final de cada ronda, que es cuando se muestra públicamente el contenido de cada libreta y se ve como ha ido mutando la palabra original con cada dibujo y con cada interpretación. Cuando esto sale a la luz, es imposible no estallar en una carcajada grupal.
A parte de desternillarnos de la risa con él, su otro punto fuerte es que, con unas reglas tan sencillas, nos permite jugar a la vez con personas de todo tipo, sin importar prácticamente su edad, experiencia o gustos en juegos. Le encanta a todo el mundo, a niños y mayores por igual. Por lo tanto, siempre es muy buena elección para animar una reunión con amigos o familiares.
Lógicamente, cuantos más jugadores seamos, más degenerarán las palabras iniciales y, ello se traducirá en más risas y diversión, por ello, el número de jugadores recomendado, siempre es el máximo que, con la edición actual en español, es de 6.
En caso de jugar menos personas, se recomienda igualmente terminar las seis páginas de la libreta. Una buena forma de hacerlo, es que, a 5 jugadores, uno de los turnos que toque adivinar, se adivine y se dibuje y, en el caso de 4 jugadores, todos los jugadores menos el último de la ronda, adivinan y dibujan.
Existen 2 opciones para conseguir jugar con más jugadores. La primera, es juntar 2 copias del juego, ya sea porque nos las hemos comprado (pensarás en hacerlo una vez lo hayas probado) o, porque alguien más de nuestro círculo también lo tiene (cosa normal una vez la gente lo prueba y ve el precio). Con esta opción, podremos jugar partidas de hasta 12 jugadores con casi la misma duración y la misma diversión que en una partida de 6 jugadores.
La otra opción, es hacerse con la edición inglesa, que es de hasta 8 jugadores, con lo que incluye ocho libretas con ocho páginas cada una. Al jugar a ocho jugadores, conseguiremos que la palabra inicial se desvirtúe aún más, aumentando exponencialmente el nivel de risas. En este caso, se tendrán que traducir las palabras de las cartas sobre la marcha o, se tendrá que combinar con las cartas de la edición española.
En conclusión, Interferencias es un juego TRONCHANTE que le encanta a todo el mundo, por ello, es un tipo de juego de los que siempre habría que tener.
Dixit Odyssey





Si la versión original de Dixit ganó, entre otros muchos premios, el Spiel des Jahres de 2010 (el premio al mejor juego del año), Dixit: Odyssey es, sin duda, la mejor versión de este juego.
Apto para jugar como juego independiente o, mezclado con los otros Dixits, la versión Odyssey destaca por la inclusión de más componentes para mejorar la experiencia de juego, por su mayor rango de jugadores permitidos (¡hasta 12!) y, por la inclusión de reglas para distintos modos de juego.
Dixit es un juego muy original, posee un arte espectacular y, está pensado para poner a prueba nuestra imaginación y nuestra perspicacia.
Los jugadores se turnarán para tomar el rol del cuentacuentos. El cuentacuentos, sin mostrarla, elegirá una de las cartas de su mano y, dará una pista sobre ella. Después, el resto de jugadores, escogerán una de sus propias cartas que pueda encajar con la pista que ha dado el cuentacuentos y, se la entregarán a él. Éste las mezclará todas y, las pondrá boca arriba a la vista de todos.
La gracia del juego reside en que, el jugador que encarna el rol de cuentacuentos en cada momento, ganará puntos si alguien adivina cual es su carta de entre las de todos los jugadores pero, no ganará ningún punto, si todos los jugadores adivinan su carta o si ninguno la adivina. Así que su pista debe ser lo bastante ambigua para que no todos voten su carta, pero lo suficientemente concreta como para que alguien descubra su carta.
Por otro lado, el resto de jugadores, ganarán puntos al final de la ronda tanto por acertar cual era la carta del cuentacuentos como, por cada voto que haya recibido su carta.
En definitiva, Dixit Odyssey es un juego de tipo familiar y party a la vez, con mucha facilidad de sacar a mesa y, que ocupa un lugar único en nuestra ludoteca, un lugar que pocos juegos le van a disputar.
Sushi Go Party!




Ésta versión del juego mejora con creces al juego original.
En este draft de cartas, seremos comensales en un restaurante japonés y, trataremos de coger la mejor combinación de platos posible de la cinta giratoria para ganar a nuestros contrincantes.
Por su diseño, funciona a la perfección a cualquier número de jugadores, es rápido de explicar y de jugar y, las partidas se pueden configurar de tantas formas diferentes, que no te lo acabas.
Ideal para iniciarse en los juegos de mesa modernos, para jugar con niños, con familiares o amigos.
Con su caja metálica y su tamaño comprimido, es un firme candidato para llevar de viaje.
Su precio ajustado lo convierte en una gran elección para regalar.
Cash’n Guns (2a edición)





Ésta segunda edición del juego mejoró con creces respecto a la versión original de 2005, llegando a ganar varios concursos de juegos en la categoría de «mejor juego party del año» en los años 2014 y 2015.
En él, los jugadores nos pondremos en los zapatos de una banda de ladrones profesionales que, se reúnen después de dar un golpe para repartirse el botín, pero, después de echar cuentas, ninguno está conforme con la parte que le toca. Así que, pistola de gomaespuma en mano, tratarán de quitarle al resto las ganas de reclamar su parte y, así, quedarse ellos con un pedazo más grande del pastel.
Estamos pues, ante un juego que se centra primeramente en tener una interacción muy alta entre jugadores ya que, en cada ronda todo el mundo se apunta, grita cosas a la vez mientras trata de convencer a otro de que se retire a la vez que le apunta con una pistola de gomaespuma. Esos momentos de divertida tensión caótica son la salsa del juego.
Y si la diversión en este juego reside en esas situaciones caóticas, podemos concluir que, las partidas, serán más divertidas cuanta más gente participe. Por ello, lo ideal, siempre que se pueda, será jugar partidas con 6 o más jugadores.
Por otro lado, también es un juego que nos permite sacarle punta al apartado psicológico ya que, para ganar, tendremos que sacar a relucir nuestra picardía, nuestra habilidad para farolear y, nuestra habilidad para saber leer la situación del resto de jugadores y de la partida en cada momento.
Por último, decir que, al igual que todos los party, es un juego pensado para que se pueda jugar y disfrutar con todo el mundo y en cualquier situación pero, éste en especial, debido a su temática y las dinámicas que se generan, brilla aún más, en las quedadas con amigos.
Código Secreto





Nacido de la mano del famoso autor checo Vlaada Chvátil, éste juego ha amasado una incontable cantidad de premios y nominaciones, incluido el prestigioso Spiel des Jahres de 2016.
En él, los jugadores se dividirán en dos equipos de espías que, con la ayuda de las pistas en clave proporcionadas por su jefe, deberán contactar con todos los agentes infiltrados de su bando antes de que lo haga el otro equipo.
Lo primero que hay que decir es que, como juego, es muy original y, como party, es excepcional porque, a pesar de unas pocas reglas sencillas, jugar tiene más miga de lo que parece, de ahí su edad recomendada a pesar de considerarse un juego ligero.
También difiere con la mayoría de partys en que, su finalidad, no es divertir creando situaciones que produzcan la carcajada de los jugadores. La diversión se da por la intensidad con la que los jugadores se meten dentro del juego durante los 15 minutos que dura la partida.
Sobre el número de jugadores, hay que decir que, el juego puede funcionar a la perfección a partir de 4 en adelante y, alcanza su mejor versión en partidas de 4 o 6 jugadores.
Para terminar, estamos ante uno de los mejores party de la actualidad. Por su originalidad, no tiene un juego que le quite el sitio dentro de nuestra colección, su rejugabilidad es infinita gracias a la cantidad de componentes y posibles combinaciones que tiene. La caja es pequeña, con lo que se puede llevar a cualquier parte y, las reglas se explican y se entienden en un minuto. Por si fuera poco, es muy económico y, además, es un juego que te engancha con sus partidas breves pero intensas.
Secret Hitler





Nos encontramos ante el mejor juego de roles ocultos de todos según la comunidad de jugadores.
En él, ocuparemos el lugar de los políticos del parlamento alemán de los años 30, justo antes del ascenso del nazismo al poder. Los liberales y los fascistas, con Hitler entre sus filas, se enfrentan para determinar el futuro del país, el cual vendrá dictaminado por el tipo de leyes que se aprueben. ¿Conseguiremos cambiar la historia? ¿O estaremos condenados a repetirla?
Como és habitual en éste tipo de juegos, viviremos la partida de un modo distinto según el rol que nos toque representar. Si formamos parte de los liberales, el grupo más numeroso del parlamento, no sabremos el rol que ocupan el resto de jugadores así que, tendremos que tratar de deducirlo a través de sus acciones. Para nosotros será imperativo identificar a nuestros tan necesarios aliados y, descubrir quienes son los sibilinos fascistas, para no dejarles tocar poder y que no aprueben sus peligrosas leyes. Además, de entre los fascistas, hay que intentar detectar y quitar de enmedio al jugador que representa a Hitler, un muchacho que, por aquel entonces, pasaba desapercibido, pero encarnaba el mayor peligro para la nación.
Por otro lado, si nos toca el rol de fascista, seremos minoría en el parlamento, con lo que tendremos que ser escurridizos y utilizar subterfugios, pero contaremos con ciertas ventajas para compensarlo, como por ejemplo, que sabremos el rol del resto de los jugadores. Así pues, jugando como fascistas, tendremos que hacer el lío a los liberales, ir sembrando las sospechas entre ellos, andar mintiendo y difamando para que no nos descubran y así, conseguir aprobar nuestras leyes o, incluso, hacer canciller a Hitler, lo cual, a partir de determinado momento de la partida, nos daría una victoria automática.
Por último, el papel de Hitler es un poco especial porque, a pesar de que pertenece al bando fascista, no conoce el rol del resto de jugadores. Siendo Hitler tendremos que mantener un perfil bajo mientras hacemos las triquiñuelas necesarias para conseguir que se aprueben leyes fascistas pero, además, tendremos la necesidad de descubrir el rol de los demás para saber en quien podemos confiar y apoyarnos durante la partida.
A pesar de enfrentar a dos bandos tan asimétricos y, manteniendo las mismas reglas para todas las partidas, el juego se equilibra perfectamente solo, logrando mantener la tensión y el interés por la partida hasta el final y, todo ello, sin hacer eso que hacen otros juegos del estilo de ofrecer roles extra con habilidades especiales, que deberemos explicar e introducir en las partidas según nuestro criterio y que, causa tanto rechazo, especialmente a los jugadores ocasionales, que es con los que vamos a jugar normalmente a éste tipo de juegos.
Otra cosa que da más variedad y aporta equilibrio a las partidas es que, ambos bandos tienen dos modos de ganar. Los fascistas necesitan aprobar 6 leyes o, conseguir que Hitler sea nombrado canciller con 3 o más leyes fascistas aprobadas. Los liberales, necesitan aprobar 5 leyes, lo cual es más difícil de lo que parece ya que, hay menos disponibles o, descubrir quien es Hitler y ejecutarlo.
En lo que respecta al número de jugadores, donde más brilla el juego es a 8 o a 10 jugadores. Ello se debe a la proporción de jugadores de cada bando pero, independientemente del número de jugadores, jugar a éste juego, siempre será una gran experiencia.
En conclusión, es un tipo de juego al que todo el mundo puede jugar y al que, al terminar una partida, todo el mundo pide otra. Es un éxito asegurado. Hay otros juegos muy buenos que compiten con él, pero éste es el mejor en su categoría y, por ello, es un juego imprescindible en cualquier colección.
7 Wonders





El juego más premiado del mundo no puede faltar en tu ludoteca.
En 7 Wonders cada jugador tratará de superar a los demás en la tarea de construir una de las grandes ciudades de la antigüedad.
Durante tres Eras, podremos expandir nuestra explotación de recursos naturales, abrir talleres para producir productos manufacturados, desarrollar nuestra ciudad culturalmente, mejorar nuestra economía, avanzar en investigaciones científicas, ampliar nuestro poder militar para luchar contra las ciudades vecinas y, todo ello, mientras tratamos de construir una de las 7 maravillas del mundo antiguo.
Basado en un draft de cartas, éste juego de construcción resulta ser muy adictivo, con partidas rápidas e intensas y que, funciona a la perfección a cualquier número de jugadores sin que ello altere la duración de la partida. Además, las ciudades asimétricas y la enorme variedad de estrategias para puntuar y conseguir la victoria, lo hacen algo más duro que los demás al principio, pero, a cambio, lo dotan de una altísima rejugabilidad .
En conclusión, un juego que te enganchará y, al que jugarás muchísimas partidas gracias a su velocidad, su rejugabilidad y, su amplio rango de jugadores permitidos.

